miércoles, 26 de octubre de 2011

Enviados



Aunque el comienzo del curso está marcado por el inicio del curso escolar, en nuestra comunidad parroquial marcamos esos primeros pasos coincidiendo con la puesta en marcha de las actividades de las distintas áreas que trabajan en la parroquia, y sobre todo, con la Misa del Envío.



Este año también fue así y en el mes de octubre, mes misionero por excelencia, fuimos enviados a evangelizar desde nuestra vida diaria, en nuestras rutinas y desde el servicio a la comunidad, cada uno en el ámbito en el que se mueva.


Pero además este año se nos pide estar especialmente vigilantes a la realidad que nos rodea, porque, si queremos transformar el mundo a la luz del Evangelio, no debemos aspirar a grandes metas, el mayor logro es sin duda el que consigamos día a día a nuestro alrededor.