jueves, 2 de mayo de 2013

LA CIUDAD DE LA MÚSICA ACOGIÓ A LOS PARTICIPANTES EN EL FESTIVAL DE LA CANCIÓN MISIONERA


Bajo el lema “Cantando la alegría de la fe”, cientos de niños y jóvenes de distintos puntos de la archidiócesis de Mérida-Badajoz se dieron cita el pasado fin de semana en Villafranca de los Barros. La Ciudad de la Música acogió a los participantes en la XXVI edición del Festival diocesano de la Canción Misionera que contó no solo con una elevada asistencia sino con una excepcional participación de todos ellos.





























Una acogida y actividad con participación de los grupos de catequesis de la Parroquia de Santa María del Valle, una celebración eucarística presidida por el misionero extremeño Joseli y concelebrada por sacerdotes representantes de algunas de las poblaciones asistentes, llenaron una intensa mañana en torno a la celebración de la fe.





















Ya por la tarde, la música y los cantos tomaron el relevo en una magnífica expresión de alegría cristiana compartida. Fue el mejor reflejo de que el mensaje del Papa emérito Benedicto XVI, recordado por el propio Joseli en la celebración de la mañana, es una realidad viva, “los cristianos tenemos que ser gente alegre”. 



























Y los grupos que actuaron en el Teatro Cine Festival de Villafranca así lo pusieron de manifiesto, en una cita donde el esfuerzo, las ganas, y la calidad artística se dieron la mano con la interpretación de canciones en torno a la fe y la presencia de Cristo en nuestras vidas.



























Con la entrega de recuerdos y el apoyo a Juan Andrés Calderón, Delegado Episcopal de Misiones, que vuelve a Perú el próximo mes de junio, acabó una jornada para el recuerdo de pequeños y mayores, vivida con toda la intensidad que la alegría de la fe contagió a los presentes.